Una compañía de Oklahoma (Estados Unidos) ha diseñado una manta a prueba de balas para proteger a los niños y profesores de un colegio en caso de tiroteo.
Está hecha de un plástico de alta densidad utilizado por el Ejército de los Estados Unidos y es vendida por 1.000 dólares. Según la página de la compañía que la comercializa, no solo es útil frente a posibles tiroteos, sino también contra tornados.
